Investigadores han desarrollado un marcapasos no invasivo que utiliza tecnología de ultrasonidos para controlar el ritmo cardíaco. Este avance integra la sonogenética con la estimulación por ultrasonidos, ofreciendo una alternativa prometedora a los dispositivos implantables actuales para el manejo de arritmias cardíacas.

El dispositivo se basa en la capacidad de los ultrasonidos para modular la actividad celular, una técnica conocida como sonogenética. Al aplicar pulsos de ultrasonido de forma precisa, es posible influir en las células cardíacas y regular su actividad eléctrica, restaurando así un ritmo cardíaco normal. Esta aproximación evita la necesidad de cirugía para implantar electrodos, reduciendo los riesgos asociados y mejorando la comodidad del paciente.