Un estudio ha establecido valores de referencia para la composición corporal en niños y adolescentes de 5 a 18 años, utilizando la bioimpedancia eléctrica segmentaria (BIA). Esta técnica, no invasiva y de bajo coste, mide la resistencia al paso de una corriente eléctrica a través del cuerpo para estimar la masa grasa, la masa libre de grasa y la masa muscular. La investigación proporciona curvas de percentiles específicas por edad y sexo, lo que permite una evaluación más precisa del crecimiento y desarrollo físico en esta población.

Tradicionalmente, la evaluación de la composición corporal en jóvenes ha dependido de métodos como la absorciometría de rayos X de energía dual (DXA), que son más costosos y requieren exposición a radiación. La BIA segmentaria ofrece una alternativa práctica para el seguimiento clínico y epidemiológico, especialmente en entornos donde los métodos más sofisticados no son accesibles. Los nuevos valores de referencia son cruciales para identificar desviaciones en el desarrollo, como la obesidad o la desnutrición, en una etapa temprana.

El estudio también aborda las limitaciones de la BIA en la población obesa, donde la distribución atípica de la grasa y los cambios en la hidratación pueden afectar la precisión de las mediciones. A pesar de estas limitaciones, la disponibilidad de datos normativos específicos para la BIA segmentaria mejora significativamente su utilidad clínica. Esto facilita la monitorización de la eficacia de intervenciones nutricionales y de ejercicio en niños y adolescentes, contribuyendo a una mejor salud pública.

Estos nuevos datos servirán como una herramienta valiosa para pediatras, nutricionistas y epidemiólogos, permitiendo una evaluación estandarizada y comparable de la composición corporal. Se espera que promuevan una detección más temprana de problemas relacionados con el peso y la composición corporal, lo que podría llevar a intervenciones más oportunas y efectivas para mejorar la salud a largo plazo de los jóvenes.