Investigadores han explorado la sensibilidad al autoacoplamiento del bosón de Higgs mediante la producción de di-Higgs por fusión de bosones W en el Colisionador Lineal Compacto (CLIC), operando a una energía en el centro de masas de 3 TeV. Este estudio se centra en la interacción entre el modificador del autoacoplamiento de Higgs (κ_λ) y los modificadores del acoplamiento de Higgs-bosones de gauge (κ_V y κ_2V) dentro del marco κ. Los resultados demuestran que los futuros colisionadores de leptones de alta energía, combinados con técnicas avanzadas de aprendizaje automático, ofrecen una sensibilidad excepcional al autoacoplamiento del Higgs, superando significativamente las proyecciones del Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad (HL-LHC).
Para mejorar la separación entre la señal y el fondo, el equipo desarrolló un clasificador basado en redes neuronales de grafos (GNN). Esta aproximación permitió alcanzar una significancia de señal de aproximadamente 20σ con una luminosidad integrada de 5 ab⁻¹. Este nivel de precisión es crucial para desentrañar la naturaleza de la ruptura de la simetría electrodébil, distinguiendo entre realizaciones lineales y no lineales, y proporciona una potente herramienta para la búsqueda de nueva física en el sector electrodébil.
El autoacoplamiento del bosón de Higgs es un parámetro fundamental que rige la forma del potencial de Higgs y, por ende, el mecanismo de ruptura de simetría electrodébil. Su medida precisa es esencial para confirmar el Modelo Estándar y para buscar desviaciones que puedan indicar la presencia de partículas o interacciones más allá de este. La capacidad de CLIC, junto con las GNN, para sondear este acoplamiento con tal precisión, abre nuevas vías para explorar fenómenos fundamentales en la física de partículas.