Un nuevo estudio explora la capacidad de los detectores de ondas gravitacionales de tercera generación, como el Einstein Telescope y Cosmic Explorer, para detectar ondas gravitacionales inducidas por escalares (SIGW por sus siglas en inglés). Estas ondas, generadas en el universo primordial, podrían ofrecer una vía única para investigar la no-gaussianidad primordial y la violación de paridad. Los investigadores han desarrollado un marco que considera las contribuciones al espectro de densidad de energía de las ondas gravitacionales estocásticas (SGWB) derivadas de la no-gaussianidad escalar, cuantificada por el biespectro y el triespectro primordiales.
La particularidad de este enfoque reside en que la componente impar de paridad del triespectro escalar primordial induce polarización circular en el fondo estocástico de ondas gravitacionales. Esta polarización circular actuaría como una firma directa de la violación de paridad en el universo temprano. El análisis, basado en datos simulados de los futuros interferómetros, sugiere que estos instrumentos serán capaces de establecer límites competitivos tanto para el biespectro como para el triespectro escalar (tanto su componente par como impar de paridad).
Además, el estudio ha tenido en cuenta la contribución de fuentes astrofísicas de ondas gravitacionales, que podrían actuar como un "ruido de fondo" para las señales primordiales. A pesar de la presencia de este fondo astrofísico, los resultados indican que los futuros detectores podrán imponer restricciones efectivas sobre los parámetros cosmológicos relacionados con las SIGW, así como sobre los parámetros astrofísicos. Esto subraya el potencial de las ondas gravitacionales primordiales como una herramienta cosmológica para desentrañar propiedades fundamentales del universo temprano, como la distribución de las fluctuaciones de densidad y la simetría de paridad.