Investigadores han descubierto una contribución tipo Magnus a la fuerza de Casimir-Polder no-equilibrada cuando una partícula se mueve en el vacío cerca de cuerpos macroscópicos. Este fenómeno surge de la interacción entre la dinámica de la partícula y las fluctuaciones cuánticas electromagnéticas modificadas por el material circundante. La interacción induce en la partícula un momento angular dependiente de la dirección, que a su vez se acopla al espín del campo electromagnético.

Esta interacción genera una fuerza de deriva que es directamente proporcional al producto vectorial de las velocidades angular y traslacional de la partícula. Este hallazgo revela un componente de transporte rotacional dentro de la interacción de Casimir-Polder en condiciones de no-equilibrio. La fuerza de Casimir-Polder es un efecto cuántico que describe la interacción entre un átomo o molécula y una superficie, debido a las fluctuaciones cuánticas del campo electromagnético.

Los resultados establecen una conexión notable entre las fuerzas inducidas por fluctuaciones cuánticas y el clásico efecto Magnus observado en la dinámica de fluidos. El efecto Magnus describe la fuerza que actúa sobre un objeto giratorio que se mueve a través de un fluido, perpendicular tanto a la dirección de movimiento como al eje de rotación. Este paralelismo sugiere que principios fundamentales de la mecánica de fluidos pueden tener análogos en el reino de las interacciones cuánticas de no-equilibrio.