Un nuevo estudio teórico ha revelado que, bajo ciertas condiciones, las propiedades mecánicas de tejidos biológicos extensibles y contráctiles podrían ser indistinguibles. Esta ambigüedad surge cuando se analizan las fluctuaciones de densidad en estos materiales, lo que podría tener implicaciones significativas para la comprensión de procesos biológicos como el desarrollo embrionario o la cicatrización de heridas, donde la distinción entre estos comportamientos es crucial.

Los tejidos biológicos activos, como los que componen músculos o epitelios, exhiben comportamientos mecánicos complejos impulsados por motores moleculares que consumen energía. Estos motores pueden generar fuerzas que extienden el tejido (comportamiento extensible) o lo contraen (comportamiento contráctil). Tradicionalmente, se ha asumido que estas dos clases de materiales se comportan de manera fundamentalmente diferente y pueden ser distinguidas fácilmente mediante mediciones de sus propiedades elásticas o de su respuesta a perturbaciones externas.

Sin embargo, la investigación actual, basada en modelos de campo medio, sugiere que esta distinción podría no ser tan clara como se pensaba. Los autores han demostrado que la firma de las fluctuaciones de densidad, una medida clave de la respuesta del material a pequeñas variaciones, puede ser idéntica para tejidos extensibles y contráctiles en determinadas regiones del espacio de parámetros. Esto significa que las mediciones experimentales de estas fluctuaciones por sí solas podrían no ser suficientes para determinar si un tejido biológico está predominantemente extendiéndose o contrayéndose, lo que plantea un desafío para la caracterización de estos sistemas. Este hallazgo subraya la necesidad de desarrollar métodos de caracterización más sofisticados que puedan desentrañar la naturaleza subyacente de las fuerzas activas en los tejidos biológicos.