Investigadores han desarrollado una antena de entrada múltiple y salida múltiple (MIMO) compacta y de doble banda, diseñada específicamente para aplicaciones en sistemas intraorales de control por lengua. Esta antena, basada en una línea meandriforme, opera en las bandas de frecuencia de 2.45 GHz y 5.8 GHz, cruciales para la comunicación inalámbrica de corto alcance en dispositivos médicos implantables o portables dentro de la cavidad oral. El diseño busca superar los desafíos de tamaño y rendimiento en entornos biológicos, donde la absorción de radiofrecuencia y la interferencia son significativas.
El sistema de control por lengua (TDS, por sus siglas en inglés) permite a personas con discapacidades severas controlar dispositivos externos mediante movimientos de la lengua, ofreciendo una interfaz intuitiva y discreta. La integración de una antena eficiente y pequeña es fundamental para la viabilidad de estos sistemas, que requieren una comunicación robusta y de baja latencia. La antena propuesta utiliza una configuración de dos elementos con una separación reducida, logrando un tamaño total de 20 × 20 mm², lo que la hace adecuada para su uso dentro de la boca sin causar incomodidad.
Las pruebas de rendimiento de la antena incluyen la medición de parámetros clave como los coeficientes de reflexión (S₁₁ y S₂₂), el aislamiento entre puertos (S₂₁), la eficiencia de radiación y la ganancia. Los resultados muestran que la antena mantiene un buen rendimiento en ambas bandas de operación, con un aislamiento superior a 15 dB y una eficiencia de radiación aceptable para su aplicación. Este avance representa un paso importante hacia la mejora de la comunicación inalámbrica en dispositivos de asistencia para personas con movilidad reducida, abriendo nuevas posibilidades para el control de sillas de ruedas, ordenadores o prótesis.
La miniaturización y la capacidad de doble banda son características críticas que diferencian este diseño de soluciones anteriores. La capacidad de operar en dos frecuencias distintas permite una mayor flexibilidad en la asignación de canales y una mejor resiliencia frente a la interferencia. El siguiente paso en esta investigación implicaría pruebas in vivo y la integración de la antena en un prototipo completo de sistema de control por lengua para validar su funcionamiento en condiciones reales y evaluar su durabilidad y biocompatibilidad a largo plazo.