Investigadores han desarrollado un novedoso sensor basado en sistemas microelectromecánicos (MEMS) fluidicos, diseñado específicamente para la detección de iones de mercurio (Hg²⁺) en fuentes de agua. Este avance representa un paso significativo en la monitorización ambiental, ofreciendo una herramienta más eficiente y sensible para identificar la presencia de este contaminante tóxico. La tecnología MEMS permite la miniaturización y la integración de múltiples funciones en un solo chip, lo que facilita su despliegue en diversas aplicaciones.

El mercurio es un metal pesado altamente tóxico que puede bioacumularse en la cadena alimentaria, representando un grave riesgo para la salud humana y los ecosistemas acuáticos. La detección temprana y precisa de sus iones en el agua es crucial para prevenir la contaminación y mitigar sus efectos. Los métodos actuales a menudo son costosos, lentos o requieren equipos voluminosos, lo que subraya la necesidad de soluciones más compactas y eficientes como la propuesta por este nuevo sensor.

Este sensor fluidico MEMS se basa en principios electroquímicos, donde la interacción de los iones de mercurio con una superficie de detección específica genera una señal medible. La microfabricación de los canales fluidicos y los elementos sensores en el chip MEMS garantiza una alta sensibilidad y selectividad, minimizando las interferencias de otros iones presentes en el agua. La capacidad de procesar pequeñas muestras de forma rápida y con bajo consumo de reactivos lo convierte en una opción prometedora para la monitorización in situ y en tiempo real.