La misión Jupiter Icy Moons Explorer (Juice) de la Agencia Espacial Europea (ESA) realizó un sobrevuelo cercano a la Tierra el pasado 28 de septiembre. Esta maniobra gravitatoria, crucial para su trayectoria, permitió a la sonda modificar su rumbo hacia Júpiter con un consumo mínimo de combustible. Durante el sobrevuelo, Juice se aproximó al límite exterior de la atmósfera terrestre, aprovechando la gravedad de nuestro planeta para ganar la velocidad y dirección necesarias para su viaje interplanetario.
El sobrevuelo terrestre es una técnica estándar en la exploración espacial, conocida como asistencia gravitatoria, que utiliza la fuerza gravitacional de un planeta para acelerar o decelerar una nave espacial y ajustar su trayectoria sin necesidad de grandes cantidades de propulsante. Esta fase es crítica en misiones de larga duración como Juice, que tiene como objetivo principal el estudio de Júpiter y sus lunas heladas, especialmente Ganímedes, Calisto y Europa, en busca de océanos subterráneos y posibles signos de vida.
Este hito marca un paso significativo en la compleja hoja de ruta de Juice. La sonda continuará ahora su viaje a través del sistema solar, con la expectativa de llegar a Júpiter en julio de 2031. Una vez allí, realizará una serie de sobrevuelos a las lunas galileanas antes de entrar en órbita alrededor de Ganímedes en 2034, convirtiéndose en la primera nave espacial en orbitar una luna distinta a la de la Tierra.