El 9 de octubre de 2026, la sonda Curiosity celebró el comienzo de un nuevo año marciano, que se marca con el equinoccio vernal del hemisferio norte. La misión aprovecha el cambio de estación para seguir la evolución de la atmósfera del planeta, con especial atención a las nubes que se forman en el cielo del cráter Gale.
El plan de observación de los soles 5036 a 5042, coordinado por Alex Innanen, científico atmosférico de la Universidad de York, incluye seguimiento de nubes y mediciones meteorológicas. Las cámaras de Curiosity permiten registrar la formación, el desplazamiento y la disipación de estas nubes, datos que complementan las medidas de presión, temperatura y humedad del ambiente marciano.
El seguimiento de las nubes es clave para entender el ciclo del agua y el polvo en Marte, así como para refinar los modelos de circulación atmosférica global. Las observaciones de largo plazo de Curiosity, ya en su decimonoveno año marciano, ofrecen una serie temporal única que permite estudiar cómo cambia el clima marciano de una estación a otra y de un año a otro.
Los datos recogidos en esta campaña se sumarán a los obtenidos por otras misiones, como el orbitador MAVEN y el rover Perseverance, para construir una imagen más completa de la atmósfera marciana. La información es también relevante para futuras misiones tripuladas, que dependerán de un conocimiento preciso del clima y de las condiciones atmosféricas en la superficie.