Un nuevo estudio teórico propone que la constante cosmológica observada no está determinada por escalas microscópicas de energía del vacío, sino por la escala infrarroja más profunda del universo actual. Este resultado surge al considerar progresivamente las fluctuaciones cuánticas del campo gravitacional, sugiriendo un mecanismo de apantallamiento que reconcilia la discrepancia entre las predicciones teóricas de la energía del vacío y el valor medido de la constante cosmológica.

Los investigadores emplearon una truncación de la gravedad de Einstein-Hilbert+$R^2$ para analizar el flujo del grupo de renormalización. Descubrieron que en una amplia región del espacio de parámetros, la teoría desarrolla inestabilidades que dan lugar a fluctuaciones cuánticas de gran amplitud. Estas fluctuaciones dominan el flujo de renormalización, haciendo que la constante cosmológica efectiva pierda memoria de sus condiciones de contorno iniciales a medida que el flujo avanza hacia el infrarrojo.

La constante cosmológica efectiva, Λk (donde k es la escala de renormalización), es impulsada hacia un escalado universal en el infrarrojo: Λk ~ λIR k², con λIR = 1/(2(π-2)). En la escala infrarroja más profunda, k ~ H₀ (la escala actual de Hubble), la constante cosmológica se apantalla hasta su valor observado, ΛIR ~ H₀². Este modelo ofrece una perspectiva sobre cómo las propiedades fundamentales del espacio-tiempo a grandes escalas podrían estar intrínsecamente ligadas a fenómenos cuánticos gravitacionales, proporcionando una posible solución a uno de los problemas más persistentes de la física moderna.